domingo, 21 de junio de 2015

¿En que deberíamos parecernos más a los animales?


Como todos sabemos la palabra animal, aparte de referirse a cualquier ser vivo del reino animal, tiene connotaciones bastante negativas. Por ejemplo, si buscas esta palabra en cualquier diccionario de sinónimos, puedes encontrar: alimaña, bestia, bruto, fiera, ignorante, iletrado, grosero, zopenco, zote, bruto, inculto, analfabeto, torpe, tarugo, burro, rudo, cafre, incivilizado, maleducado, visceral, pasional… todos ellos con significado despectivo, por lo que los burros, que son animales nobles y tranquilos, tampoco se libran de la acepción despectiva.
El caso es que teniendo en cuenta mis conocimientos como etóloga, habiendo observado las reacciones de los animales y comparándolas con las de las personas, llego a la conclusión de que, en vez de empeñarnos en que podemos con todo y que la especie  humana está compuesta por algún tipo de dioses de carne y hueso, deberíamos mirar un poco más hacia los animales y aprender de ellos.
Los animales no saben lo que es la venganza, ni el odio, ni la manía... También es cierto que mucha gente utiliza estos términos para referirse a los animales, pero ellos no los sienten. Son reacciones, sentimientos y sensaciones humanas que proyectamos sobre ellos al tratar de justificar ciertos comportamientos suyos que no entendemos.
La gente vive con mucha ansiedad debido a sucesos que les pasaron o que les van a pasar (y que a veces ni siquiera llegan a pasar). Sin embargo, si os fijáis en los animales, ellos viven en el presente. No se pasan todo el día pensando en si van a ver al niño que les dio una pedrada, o al señor que les dio una patada o al perro que los mordió o al gato que los arañó, etc…  Si un animal sufre un ataque o algún accidente en ese momento reacciona. Pero una vez ha pasado le importa poco, aparentemente es como si lo hubieran olvidado. Pero ¡claro que no se ha olvidado! Si se vuelven a dar las mismas circunstancias, el animal tratará de anticiparse para no volver a pasar por lo mismo; sin embargo, el ser humano es capaz de estar horas, días, meses… incluso toda la vida pensando en lo que pasó y preocupado por si le puede volver a pasar. Así está el mundo y así están las farmacias ¡vendiendo miles de ansiolíticos todos los días! que sirven para dar una apariencia calmada, pero realmente no solucionan el problema. La ansiedad interna no para y si dejas las pastillas vuelves a lo mismo.
Es cierto que entre los animales que tienen más contacto con los seres humanos también existe la ansiedad. Suele ser porque la persona que tiene un animal a su cargo a veces no distingue el lenguaje de su compañero animal. Por ejemplo, un problema común es la agresividad por dominancia (sólo aplicable a animales jerárquicos), que es un motivo frecuente de consulta etológica y que causa ansiedad al animal, porque éste sólo quiere saber el puesto que ocupa en la jerarquía. Hay que dejarle claro en qué lugar de la jerarquía está. Si tú le das señales de que está por encima de ti en la jerarquía y luego contradices esas señales indicándole que estás por encima, el animal puede reaccionar gruñendo y, si se le permite tal reacción, puede acabar mordiendo y, si se permite ese comportamiento, acabará situándose arriba del todo de la jerarquía. Esto puede compararse a una familia humana, de esta forma: Los padres son los que mandan (siempre hay alguno de los dos con más autoridad) y los hijos están por debajo de ellos en la jerarquía. Siempre el que manda es el más capacitado para ejercer ese poder. En el caso del perro arriba mencionado, en cuanto pase el incidente se olvida; de hecho para solucionar estos casos, se recomienda dejar tranquilo al animal una temporada y evitar los enfrentamientos durante un tiempo y emprender un plan de acción. Si durante el tiempo de espera ocurriese un incidente y volviese a gruñir lo que se recomienda es salir por la tangente. Por ejemplo, mostrar la correa e indicarle al perro que lo vas a sacar de paseo. Se podría pensar que se está premiando una conducta nefasta, pero con esto se consigue que el perro olvide que estaba en medio de una lucha de poder y que se centre en el paseo, que es lo que tiene en este momento.
A veces entre las personas se oye la expresión: “¡es que a este hay que ponerle en su sitio ahora o si no se desmadra!” Así que la persona que opina eso está pensando en un futuro, por tanto, en una venganza, y probablemente esté basándose en algo de odio. Está suponiendo que alguien le ha hecho algo porque le quiere fastidiar y quiere adelantarse a la próxima vez, en lugar de esperar a ver como actúa la otra persona y reaccionar en consecuencia. El perro antes mencionado esperaría a que le volvieras a intentar bajar de su sofá favorito, de la cama o de lo que haya considerado que es suyo por derecho. Jamás pensaría: “Ale, para que este pesado sepa quien manda, le voy a dar un mordisco ahora mismo”. Como he dicho antes, los animales no conocen el odio, ni la venganza.
También hay animales que en cuanto los sacas a la calle meten el rabo entre las patas y van con los ojos tan abiertos que parece que se les van a salir de las órbitas y si pueden erguir las orejas (según raza), las tendrán erguidas, siempre alerta. Parece que van con miedo a todos los lados. Estos son animales que no están socializados. Es decir, tienen pánico a todo (esto es común en animales jerárquicos y no jerárquicos). Son casos extremos de falta de socialización con su especie. Sucede cuando se ha separado al animal de su madre antes de tiempo. En el caso de los perros sería entre 7 y 8 semanas, aunque lo mejor es agotar las 8 semanas. En el de los gatos unas ocho semanas como mínimo, mejor esperar 10. (cada especie tiene su límite). Es lo mismo que pasaría si un niño perdido o abandonado fuera criado por animales y, de repente, volviera a la sociedad humana. No sabría para qué sirven las cosas que son habituales para los humanos ni sabría relacionarse ni comunicarse con ellos. Los animales igual. No han tenido una madre que les enseñase a sentirse seguros y, obviamente, el humano no puede suplir esta carencia. Alguno de vosotros habrá visto un perro por la calle que va con la posición que he explicado, que se asusta cuanto de abre una puerta o cuando pasa un coche o una persona. No es que no vivan en el ahora, es que todo lo que están viendo en ese momento les da miedo. Seguro que a los humanos que viven con ellos no les tendrán miedo porque se habrán acostumbrado a ellos, y en casa serán animales tranquilos y ¡cualquiera diría que el perro hace un momento ha estado asustado en la calle!
En otros casos los perros cogen miedos o se vuelven agresivos en situaciones en las que no pasa realmente nada porque la persona responsable de su cuidado, ya sea sin querer o queriendo, se lo fomenta. Es el caso de un perro que nunca tuvo miedo a los coches, pero un día, por ejemplo, pasa uno muy rápido a su lado en un momento en el que no se lo espera, con lo cual el animal se asusta y la persona que está con el va a consolarlo (lo acaricia, lo achucha…). El animal interpreta eso como que la reacción es la adecuada y tomará el consuelo, como un premio, así que cada vez que pase un coche, irá a por “el premio” y se mostrará asustado. O cuando sacas de paseo al perro y se cruza con un perro que lo ladra (o empieza a ladrar primero él). Si tú para calmarlo lo acaricias, lo achuchas y utilizas palabras dulces, el perro entiende que lo estás premiando y, cuando vuelva a cruzarse con otro perro, reaccionará de la misma manera.

En definitiva, esto es lo mismo que pasa con los niños. Si tú le das importancia a un hecho que realmente no la tiene (como el ejemplo del coche con el perro) cada vez que le pase eso mismo irá a recibir su ración de mimos. No digo que no haya que consolar a los niños y a los animales, pero creo que todos sabemos que, especialmente a los animales, a veces se les mima en exceso (observad todo el negocio de ropa, comida especial para tipos de razas diferentes, joyas…), sobre todo a los animales de razas o especies más pequeñas (que son más achuchables). Simplemente hay que saber hacerlo sin darle importancia a lo que no la tiene.

Por otro lado, los seres humanos somos animales jerárquicos, igual que lo pueden ser los leones, los perros, los lobos, los elefantes, gorilas… o cualquier animal que viva en grupo. La diferencia del ser humano con el resto de animales es que los animales no “eligen” a sus líderes de la misma forma que nosotros (salvo en las familias). En nuestro caso se eligen en base a nivel adquisitivo, conocimientos…Así, te pueden contratar en un lugar de trabajo en el que tu jefe tenga muchos conocimientos en la materia que le compete, pero que no tenga ni idea de cómo dirigir un grupo de personas o ni siquiera sepa dirigir a una y puede ser que el jefe de turno sea una persona a la que nadie respete o un energúmeno insoportable. Los animales jerárquicos siempre tienen que demostrar que pueden dirigir su manada (hay que reconocer que, a veces, las formas no son muy ortodoxas…) y si llega el momento en que no son capaces de demostrarlo, son siempre depuestos por aquél que tenga las capacidades de líder.
Cuando hablo de jerarquía no me estoy refiriendo a someter a nadie. Simplemente me refiero a ser firme; pero un líder, además de firme, también puede ser dulce.
Cuando comparo a los humanos con el resto de animales, la gente suele escandalizarse (sobre todo si no son vegetarianos/veganos), así que pondré un ejemplo.
Si tú, como adulto, ves que un niño pequeño que está a tu cargo está jugando con una planta (vaciando el tiesto en el suelo, comiendo el estiércol, rompiendo sus hojas…) lo normal es que trates de disuadirle de hacer eso. Lo mejor para hacerlo es simplemente decirle “no” de forma clara, apartarlo de la planta y ofrecerle un juguete que le resulte más divertido que destrozar la planta. El niño entenderá que tiene que obedecer (porque entiende que eres tú el que está al mando) y se quedará jugando con el juguete que se le ha ofrecido (siempre que le guste). Si entramos en explicaciones del tipo: “no tienes que jugar con la planta porque es un ser vivo…” ¿Alguien cree que un niño pequeño va a entender eso? El niño seguirá jugando con la planta ¡qué es más divertido! Si optas por darle una torta, el niño pequeño sabrá que le has pegado pero no va a entender el motivo. El niño sólo entenderá que se estaba divirtiendo y que le has pegado. Así que en cuanto te despistes volverá a jugar con la planta. Con los animales jerárquicos es igual. Si tú ves al animal que está a tu cargo jugando con una planta, tienes que hacerle entender que quien tiene el mando eres tú. De la misma forma que con el niño: Se le diría “no” de manera clara, se le apartaría de la planta y se le ofrecería otra cosa para jugar que también lo divierta. A nadie se le ocurriría explicarle a un perro (o animal en general) que las plantas son seres vivos ¿verdad?, porque aparte de que el animal no se enteraría de nada, reaccionaría como en el caso del niño: Es más divertido destrozar la planta que escuchar el sermón. Y pegarle sería igual de inefectivo. El animal solo entenderá que estaba divirtiéndose y que le has pegado. Así que, cuando te descuides, el perro seguirá con su juego de destrozar la planta.
Si diciendo “no”, apartando al niño o al perro de la planta y dándole una alternativa para jugar, por parte del niño se recibiera una pataleta (o agresión) o por parte del perro se recibiera un gruñido (o incluso un mordisco) es porque tanto el niño o el perro no tienen claro su lugar en la jerarquía.
Otra diferencia importante es la capacidad del ser humano de sentir vergüenza. Si un animal comete un error en público (equivocarse de camino, tropezarse…) en cuanto se da cuenta simplemente sigue con su camino y, por supuesto, aprende cómo hacer las cosas la próxima vez. Además, no hay peleas por la razón que ha motivado el error. Sin embargo el ser humano, debido a su habitual inseguridad, lo primero que hará será mirar a ver si le ha visto alguien, y a veces ni siquiera se fija en el error cometido, con lo cual no aprende y muchas personas, empeñadas en tener razón, incluso se pelean o tratan de pelearse por ello, debido a esa inseguridad mencionada. ¿No puede pensar cada uno lo que quiera? ¿Es que acaso alguien tiene toda la verdad en su mano? ¿Acaso es necesaria la aprobación de todo el mundo?

Más arriba hablaba de que los animales no conocen ni el odio, ni la venganza. No obstante, en muchos seres humanos es el pan de cada día. La gente es capaz de enzarzarse en una guerra con tal de que le den la razón, por motivos de odio, por venganza. La venganza típica: tú matas a los míos, yo mato a los tuyos, muy bien reflejada en la guerra contra el islamismo que ha emprendido EE.UU con Al Qaeda. “Vosotros tiráis las torres gemelas, nosotros invadimos Irak”. Como en Irak colaboraron España e Inglaterra, pues les tocó también “premio”, y así seguimos todavía a ver quién mata a más. Sin embargo esto no se ve en los animales. ¿Dónde se ha visto una guerra entre animales? Que se peleen entre ellos es normal, ¡nadie se lleva bien con todo el mundo! Los animales no tienen la capacidad de adelantarse a las consecuencias, si nunca han vivido una experiencia similar. Pero una vez pasada la pelea por el desencuentro, cada uno se va por su lado y se acabó, mientras que en el caso del ser humano no es así. Siempre hay alguno que sigue con su rencor latente.
Lo que la gente asocia con celos entre los animales corresponde a no entender la jerarquía que existe o a querer modificarla. Si dos animales jerárquicos (perros por ejemplo) se pelean y, una vez peleados, te dedicas a “consolar” (acariciar y a hacer carantoñas) al que ha perdido, estás interfiriendo en la jerarquía que han establecido entre ellos. Si tú eres el que tiene el mando (el jefe, macho alfa…) y te dedicas a consolar al que ha perdido, estás dando a entender al ganador (que ha quedado por encima del perdedor en la jerarquía) que su puesto en la jerarquía no ha quedado por encima del perdedor. Por tanto, lo que se debería hacer es hacerles carantoñas a los dos (primero al ganador y luego al perdedor) o no hacérselas a ninguno. Lo que llamamos “celos” entre animales es simplemente el desconcierto del ganador por no saber en qué puesto de la jerarquía está. Es como el niño que tiene una pataleta porque su hermano pequeño (que nació después) está recibiendo atenciones; esta es una forma de tratar de conseguir el mando en la jerarquía o, por lo menos, subir un escalón en ella.

Otro hecho importante es que los animales jerárquicos (especialmente), aunque también los no jerárquicos, son muy leales al humano que les cuida y con los suyos (los jerárquicos).
Siempre que, si el animal es jerárquico, sepa en qué posición de la jerarquía se encuentra, ya puedes equivocarte 21.000 veces que seguirá siendo leal a ti. Digo equivocarte, no darle una paliza de órdago y hacer como si no pasara nada. Lo peor que pasaría entonces, sería que el animal te cogería miedo, pero no intentaría atacarte, salvo que lo acorrales (respuesta defensiva frente al miedo).
Por otro lado, yo misma tengo la experiencia de haber hecho terapias con perros y gatos (en un albergue donde estaba de voluntaria) que no habían visto una persona en su vida, a los que se les daba por animales de difícil posibilidad de adopción debido al pánico que les daba acercarse a la gente. Si logras conseguir la confianza de un animal de esas características, confía ciegamente en ti. Incluso si vas con otra persona (ya que a ti no te tendrá miedo, pero a la otra persona sí), pero si va contigo, estará más abierto a conocer. Por el contrario, cuando el ser humano desconfía es muy difícil hacer que vuelva a confiar. Una vez cae en el camino negativo, es difícil de sacar.
El ser humano es muy mal pensado (y a veces tiene muy malas intenciones) y algunos perdonan poco o nada. A veces pone la excusa de la equivocación cuando realmente no se equivoca. Los animales no pueden llegar a tener tal mala idea. Tienen la inocencia de los niños.
Como último apunte, quiero mencionar que los animales en general tienen un sexto sentido que el ser humano perdió hace mucho tiempo. El ser humano prefiere tener pruebas de todo a fiarse de su sentido común. Así, los animales saben detectar terremotos antes de que se produzcan y saben qué persona tiene buenas intenciones (para con ellos) y cuales no...
Si tienes la suerte de convivir con un animal y este animal se lleva bien con una persona (amigo, pareja, etc…) y de repente, sin causa aparente, se muestra esquivo con esta, trata de averiguar a qué se debe. No busques el foco en el animal, búscalo en la otra persona porque puede ser una indicación de que sea hora de cortar la relación con ella. No estoy diciendo que elimines el contacto con las personas que se lleven mal con los animales de compañía con los que convives. Es normal que un animal muestre rechazo a una persona a la que no le gustan los animales. El hecho es tratar de comprobar si hay alguna posibilidad de que esa persona acabe haciéndote daño.
Espero que esto sirva como reflexión y que ya que somos animales (humanos, pero pertenecemos al reino animal, al fin y al cabo), seguro que podemos aprender de las demás especies.

Antes de terminar quisiera recomendar un libro:

Hay un libro que se titula “El Poder del Ahora” de Eckart Tolle (la versión para niños se titula: El secreto de Milton: “El Poder del Ahora para Niños”) que habla de que hay que vivir el momento presente, es decir “el ahora” y así se evitarían muchos problemas y preocupaciones. Viene a decir que te haya pasado lo que haya pasado, el pasado ya no está en este momento y que pase lo que vaya a pasar en un futuro, ahora no lo vas a poder solucionar hasta que no llegue el momento. Así que no hay que preocuparse ahora.

  1.      

viernes, 26 de diciembre de 2014

Yecla, gata perdida

Estreno esta sección con la pérdida de mi gata Yecla.


Perdida en Cómpeta (Málaga)


¿HAS VISTO A ESTA GATA?
HAVE YOU SEEN THIS CAT?

HABEN SIE DIESE KATZE GESEHEN?




Hola mi nombre es Yecla.
Me he perdido.
Soy negra con vetas marrones.
Llevo un collar morado con brillantes de plástico y una placa con forma de lazo plateado con mi nombre y un teléfono de contacto (es posible que se me haya caido). Además tengo chip.

Si me veis, por favor, llevadme a una clínica veterinaria o llamad al número de la placa que llevo colgada.

Muchas gracias
Hello my  name is Yecla.
I’m lost.
I’m black with brown streaks.

I’m wearing a purple collar with plastic diamonds and bow shaped plate with my name and a contact telephone number (that I might have lost). I’m also microchiped.

If you see me, please, bring me to a veterinary clinic or call the number of the plate I’m wearing.


Thank you very much
Hallo mein name ist Yecla.
Ich bin verloren.
Ich bin schwarz mit brounen Streifen.

Ich habe eine Halskette mit glänzenden Kunststoff und eine Platte mit Schleife form. Es enthält meine Name und ein Kontact Telefon Nummer (dass ich verloren haben könnte). Ich habe auch einen Mikrochip.

Wenn Sie mich sehen. bringen Sie mich in eine Tierklinik oder rufen Sie das Numer auf die Platte. Bitte.

Vielen Dank


Regina Martín: 652 61 17 90

martes, 2 de septiembre de 2014

Dale Carnegie

Dale Carnegie
 

Estas anotaciones están extraídas del libro “Como ganar amigos e influir sobre las personas” de Dale Carnegie. Las he modificado debido a que este libro fue escrito a principios del siglo XX y algunas cosas quedan algo anticuadas para la cultura actual.

 

Seis maneras de gustar a la gente:

1.- Interésese auténticamente por los demás.

2.- Sonría

3.- Recuerde que el nombre de una persona es para ella el sonido más dulce y más

importante que puede escuchar.

4.-Sea un buen oyente


5.-Hable siempre de lo que interesa al prójimo.

6.- Haga que la otra persona se sienta importante,  y hágalo sinceramente.

 

Doce maneras de hacer que los demás piensen como usted:

1.-El único medio de salir ganando de una discusión es evitarla.

2.-Demuestre respeto por las opiniones ajenas. Jamás diga al prójimo que

se equivoca.

3.-Si se equivoca usted, admítalo rápidamente y con entusiasmo.

4.-Comience en forma amistosa


5.- Consiga que la otra persona diga “sí, sí” inmediatamente.*

6.- Deje que su interlocutor sea quien hable más

7.- Deje que la otra persona crea que es de ella la idea.

8.- Trate honradamente de ver las cosas desde el punto de vista ajeno.

9.- Muestre simpatía por las ideas y deseos del prójimo.

10.- Apele a los motivos más nobles.

11.- Dramatice sus ideas.

12.- Lance un desafío.

 

 

Nueve maneras para cambiar a los demás sin ofender ni despertar resentimientos:

1.- Comience con elogios y una honrada apreciación de las cualidades del prójimo.

2.- Llame indirectamente la atención sobre los errores de los demás.

3.- Hable usted de sus propios errores antes de criticar los del prójimo.

4.- Haga preguntas en lugar de dar órdenes directas.

5.- Permita que el prójimo salve su prestigio.

6.- Elogie hasta el menor progreso y elogie todos los progresos. Sea “caluroso en su aprobación y abundante en el elogio”.

7.- Atribuya al prójimo una buena reputación, que debe justificar.**

8.- Aliente a los demás. Haga que los defectos parezcan fáciles de corregir.

9.- Procure que los demás se sientan felices al hacer lo que usted sugiere.

 

Siete reglas para hacer más feliz su vida en el hogar:

 

1.- No regañe.

2.- No trate de cambiar la manera de ser de su cónyuge, pareja, hijos...

3.- Demuestre que aprecia honradamente sus buenas cualidades.

4.- Tenga pequeñas atenciones.

5.- Sea cortés.

6.- Lea un buen libro sobre el aspecto sexual del matrimonio. ***




* Cuando hable con alguien, no empiece discutiendo las cosas en que hay divergencia entre los dos. Empiece destacando –y siga destacando- las cosas en que están de acuerdo. Siga acentuando –si es posible- que los dos tienden al mismo fin y que la única diferencia es de método y no de propósito.
 
** …Désele una reputación (positiva al prójimo), y se le verá hacer esfuerzos prodigiosos antes que desmentirla.
 
*** Este libro fue escrito a principios del siglo XX, así que en algunas cosas quedan algo anticuadas. Podemos hablar de matrimonio, pareja…, de todas formas no hace falta leer ningún libro. Mejor preguntar a la persona en concreto y favorecer la comunicación.
 

jueves, 13 de marzo de 2014

Las otras vícitmas del 11-M


Rodolfo Ruiz
Como madrileña y como persona me indignó, me enfadó y me llenó de impotencia el hecho de que
el 11 de marzo de 2004 sucediese aquel gran atentado Yihadista en el cual explotaron cuatro trenes tanto en las estaciones de Atocha, El Pozo del Tío Raímundo y Santa Eugenia. No creo que nadie (por lo menos en Madrid) no recuerde lo que hacía cuando ocurrió aquella tragedia. Lo siento mucho por las víctimas y sus familiares, pero considero que no fueron las únicas derivadas de este suceso. La diferencia es que estas otras víctimas provienen de las teorías de la conspiración lideradas por el periódico el Mundo y la cadena de radio la COPE.

 

El PP se dedicó a tratar de hacer ver a los medios de comunicación (tanto nacionales como internacionales) de que la autoría del atentado había sido de ETA, y tanto el periódico y la cadena de radio ya mencionados se encargaron de difundir esta teoría que apoyaba el PP (en la cual no profundizaré, ya que creo que a estas alturas todos hemos oído hablar de ella).

 

El País publicaba esta frase de José Emilio Suárez Trashorras (que fue quién facilitó el explosivo goma 2 eco a los islamistas): “Mientras El Mundo pague, yo les cuento la guerra civil”.

La primera víctima derivada de esta conspiración fue Zarzalejos, el entonces director del ABC, qué perdió el puesto al negarse a publicar la teoría de la conspiración. Federico Jiménez Losantos, como suele hacer, le dedicó unos cuantos insultos, y a base de mentir, consiguió que muchos suscriptores del ABC se dieran de baja, incluso dio el teléfono para animar a los suscriptores a hacerlo.

 

Llama la atención el caso de que Elmundo.es y El Mundo impreso, divergían en la información que publicaban. Eso era debido a que los directores de ambas publicaciones (digital y en papel) eran diferentes. El director de Elmundo.es era Sindo la Fuente (al cual le costó el puesto no apoyar las teorías conspiratorias) y la versión impresa era dirigida por Pedro J. Ramírez.

 

Los conspiranoícos se alimentaban del testimiono de José Emilio Suárez Trashorras y era principalmente apoyada por Mariano Rajoy, quien declaraba que no creía en que la autoría fuera islamista. Dio pie a la creencia de que la mochila encontrada en el tren de El Pozo del Tío Raimundo era falsa.

 

Eduardo Zaplana trató de convencernos de que el Grupo Mondragón (grupo de cooperativas y empresas vascas) estaba implicado, dando a entender que ellos podían estar relacionados con ETA. Zaplana hablaba de una tarjeta de este grupo hallada en salpicadero de la furgoneta localizada por los TEDAX el mismo día 11 de marzo de 2004 (en cuyo interior se encontraron restos del explosivo utilizado por los islamistas en el atentado).  La supuesta tarjeta tenía un número de teléfono fijo cuyo prefijo era vasco. Esa “tarjeta” resultó ser una cassette de la orquesta Mondragón, la cual como es de esperar, no tenía ningún número fijo apuntado. De todas formas, aunque hubiera sido una tarjeta, cualquiera puede tener una tarjeta ¿No? Aun así, Eduardo Zaplana se empeñaba en acusar a este grupo de cooperativas y empreas vascas. Alicia Castro y Jaime Ignacio del Burgo cuestionaron públicamente a Jose Luis Rodriguez Zapatero (presidente del gobierno tras los atentados). Esta es una cita recogida de eldiario.es: “los diputados del PP Jaime Ignacio del Burgo y Alicia Castro preguntaron en cientos de ocasiones por las supuestas "incógnitas" y "mentiras" sobre la masacre. Sus interpelaciones incluyeron imprecisiones, contradicciones e incluso datos falsos.” 

 

José María Aznar comienza a hablar de la autoría intelectual, a lo que se suman Federico Trillo y Maria Dolores de Cospedal.

 

A partir de ahí, con esta teoría y con las declaraciones de José Emilio Suárez Trashorras, Federico Jiménez Losantos y Pedro J. Ramirez se dedican a desacreditar a Rodolfo Ruiz, ex comisario de Vallecas.

 

Según los conspiranoícos, la autoría del atentado recaería sobre ETA, las fuerzas de seguridad españolas, algunos masónicos y algunos cargos del PSOE, para que este partido pudiera llegar al poder.

 

Las mayores víctimas de esta conspiración fueron Rodolfo Ruiz y su familia. Seguido de la Asociación 11-M, afectados del terrorismo, presidida por Pilar Manjón.

 

Rodolfo asegura que la noche en la que recibió la llamada en relación a la mochila, se había ido a su casa sobre las 23.00 y hacia la 01:00, una vez acostado, fue el momento en el que recibió la llamada. Tras la cual se dirigió a la zona.

 

Asegura que nunca vio la mochila, salvo en fotos. La llamada le informa que dentro de los efectos del tren del Pozo del Tío Raimundo ha aparecido una mochila sin estallar. Se le informa de que han llamado a los TEDAX para desactivarla. Luego se la llevan para estudiarla.

 

Tanto Pedro J. Ramirez como Federico Jiménez Losantos llegaron a afirmar que había colaborado con “una masacre criminal” y le acusan de falsificar pruebas.

 

También estos medios le acusan de estar al servicio del PSOE y de recibir órdenes de José Luis Rodríguez Zapatero. Lo que según, Rodolfo Ruiz, era imposible, ya que dice no conocerle.

 

Una vez el PSOE en el poder, Rodolfo fue ascendido a la jefatura de la Brigada de Información de Madrid. Lo cual sirve a Pedro J. Ramírez y a Federico Jiménez Losantos para afirmar que, el cambio de puesto se lleva a cabo para que no hable sobre aquello de lo que la teoría de la conspiración acusaba al PSOE.

 

 La familia de Rodolfo tuvo que soportar el hecho de no poder salir a la calle sin ser insultada y, además, él fue acusado de participar en la falsificación de unas pruebas (en concreto de haber colocado él mismo allí la mochila para desviar la atención sobre la autoría del atentado) incluso habiéndose demostrado que todo ello eran calumnias, producto de intereses políticos.

 

El día 10 de marzo de 2014 el periódico El País publica la siguiente afirmación del afectado:"Hasta de asesino llegaron a tacharme en la radio. Decían que yo había manipulado la mochila. Todo un disparate. Los llevé a los tribunales por injurias y calumnias, pero nunca los condenaron. Muchas veces se olvida que entonces mis mandos eran del PP, y que el  ministro era Ángel Acebes y el presidente del Gobierno, Aznar".

 

Lo triste es que no se llegara a condenar a nadie por tales injurias cuando toda España (fuera a traves de la COPE o en fragmentos de estas difamaciones emitidos en otras cadenas de radio y canales de televisión) escuchó a Federico Jiménez Losantos insultar y calumniar a Rodolfo Ruiz; de hecho, creo que todos sabemos cómo se las gasta este señor, que es incapaz de dar una opinión negativa de alguien sin ponerlo a caldo. En cuanto a Pedro J. Ramírez, El Mundo se dedicó a hacer lo mismo que desde la  COPE¸ quizá con menos insultos. Y por supuesto, los partidarios de la teoría conspiratoria, hablan de la “compensación” recibida por parte de Rogelio Ruiz al obtener su ascenso tras la llegada del PSOE al poder tras los atentados (por la que recibió un aumento de 120€, así que si eso es una compensación relevante…), pero se olvida de que antes de la llegada del PSOE al poder, era el PP el que estaba en el gobierno, con lo cual sus mandos superiores eran de aquel partido, sin olvidar mencionar que Rodolfo Ruiz nunca fue de ideas de izquierdas, como se menciona en el artículo de El País.

 

Tal como indica el periódico El País de la misma fecha arriba indicada: “Los insultos sobre él arrecieron poco después cuando fue procesado por la detención de dos ediles del PP del municipio de Las Rozas que increparon e intentaron agredir al exministro José Bono durante una manifestación de asociaciones de víctimas del terrorismo. El PP, que arropaba la manifestación, le puso una querella por detención ilegal, y logró sentarle en el banquillo. Le absolvió el Supremo. Fue lo que se llamó el caso Bono. Ruiz se convirtió así en la diana de los abanderados de la tesis según la cual ETA y fuerzas policiales afines al PSOE se habían compinchado para sacar al PP del poder y elevar a Zapatero”.

 

Lo que ocurrió en el llamado caso Bono, fue que en dicha manifestación contra el terrorismo, dos ediles del PP de las Rozas increparon y trataron de agredir a José Bono. En ese momento, según los dos agentes que acompañaban a José Bono, no tomaron medidas para evitar un altercado; pero días después fueron a la casa de dichos ediles y los condujeron a comisaría para que declararan sobre los hechos. Tras de su declaración se les dejó libres. Desde el punto de vista jurídico no estaban detenidos. El PP denunció a ambos policías por secuestro. La Audiencia Provincial de Madrid condenó a ambos, pero fueron absueltos por el Tribunal Supremo. Ambas sentencias se encuentran publicadas en el Centro de Documentación del Poder Judicial (CENDOJ).

 

Así que aquellos ediles nunca fueron detenidos y  mucho menos secuestrados, sino, simplemente, conducidos a comisaría para contar su versión de los hechos. Aun así, y habiendo sido absuelto de los cargos los conspiranoícos seguían rondando sobre Rodolfo Ruiz y cebándose con él, basándose en el caso Bono. También hay que señalar el error cometido por muchos medios de comunicación en general, los cuales confirmaron la detención, cuando desde el punto de vista jurídico, no lo fue.

 

A su hijo le dijeron  que su padre era un asesino y los vecinos se acercaban a su mujer para decirle lo que se oía en los periódicos y la radio. La hija estuvo en tratamiento psicológico, igual que el resto de la familia.

 

En el comentado artículo de El País se menciona lo siguiente “En los tribunales, el PP fue su látigo. Hasta que el Supremo le absolvió, Ruiz estuvo inhabilitado profesionalmente. Quiso incorporarse, pero sus mandos, aquellos a los que, siguiendo la teoría, habría servido manipulando la mochila, no le dejaron. Le veían muy noqueado.”

 

Teniendo en cuenta que el mismo Mariano Rajoy les dijo lo siguiente a su mujer y a su cuñada: "Eso es un tema del PP de Madrid, no os preocupéis que no pasará nada...", afirma Rogelio Ruiz.

 

Rodolfo Ruiz hizo esta afirmación al periódico el país el día 10 de marzo de 2014: “El bulo del 11-M destrozó mi familia, y mi esposa no pudo aguantarlo”. ¡Y tanto que la destrozó! La familia entera se hundió una grave depresión por la cual necesitaron ayuda psicológica y su mujer acabó suicidándose.

 

El mismo artículo dice lo siguiente en relación a Rodolfo Ruiz: “Al final, también él cayó en una gran depresión: sus compañeros le retiraron la pistola, temían que también quisiera irse de este mundo”. En la entrevista con EL PAÍS, Ruiz se confiesa: "Llegué a pensar en pegarme un tiro".

 

Siguiendo con el mismo periódico y articulo: “Rodolfo Ruiz puso tierra de por medio y se fue a vivir a Zaragoza, donde ha rehecho su vida. Ahora sí fluye en él la sonrisa. Está prejubilado. Y trata de borrar de su mente la fotografía de los móviles que no contestaban (en referencia a los móviles de las víctimas de la estación del Pozo del Tío Raimundo). Y, sobre todo, el día que, en la clínica, presintió que hablaba por última vez con su esposa. Pero esas pesadillas ya pertenecen al pasado, igual que aquellas teorías.”

 

¿Eso de que se haya tenido que mudar a Zaragoza, no nos suena familiar a los españoles? Quizá nos suene de algunas víctimas del terrorismo de ETA del País Vasco, las cuales para evitar amenazas tuvieron que mudarse a otras zonas de España. Pues resulta que no hacen falta armas físicas, solo con palabras (insultos y calumnias) se consiguió lo mismo con este hombre que simplemente realizó su trabajo.

 

Pilar Manjón presidenta de la Asociación 11-M, afectados del terrorismo asegura lo siguiente en el periódico gratuíto 20 minutos: “Esta asociación es el vagón de cola de las víctimas”. Esta asociación nunca ha dado pie ha la teoría de la conspiración y eso les ha costado lo suyo.

 

Evidentemente, en esta asociación se encuentran parte de las personas que sufrieron el atentado, pero a la vez se encuentran representados algunos de sus familiares, que por extensión también son víctimas de aquella tragedia del 11de marzo.

 

Todavía unos pocos, cada vez menos, se empeñan en contarle teorías sobre el 11 de marzo. No saben que para Pilar Manjón la única verdad absoluta es que Daniel (hijo de Pilar Manjón fallecido en el atentado) ya no está.” Afirma 20 Minutos. Además en este mismo periódico, la propia Pilar afirma: “El tema ahora está regular. Por ponerte un ejemplo, hay una persona en concreto que se sabe nuestros nombres y que el domingo me llamó a casa. Pero lo más gordo es que ha ido a casa de una víctima a explicarle qué pasó el 11 de Marzo.” Esta afirmación fue hecha tras decir en este mismo artículo, que nada más entrar el PP en el poder (ya con Mariano Rajoy a la cabeza), le quitaron la escolta con la excusa de que ya no corría peligro debido a que ETA ya no mata. Lo irónico de este tema, es que a esta persona jamás la ha amenazado ETA. Sino, que su principal amenaza, además de los implicados en el 11-M que van saliendo de la cárcel, son los defensores de la teoría conspiratoria. ¿A qué cuento viene que alguien vaya a casa de una víctima a contarle lo que cree que pasó aquel 11 de marzo de 2004? Y sobretodo, para contarle lo que no pasó, y empeñado además en que es la verdad absoluta. Son ganas de remover el pasado y hurgar en el dolor de las víctimas.

“Siempre les da por contarnos la verdad. Ya estoy cansada. Y estas fechas son complicadas, ya debemos estar a puntito de volver a recibir correos con fotos de los cadáveres de El Pozo y así.” Dice Pilar Manjón a 20 Minutos. Lo que no sé es a qué desalmado se le ocurre enviar ese material a un colectivo como este, que seguro está deseando seguir adelante.

En el mismo periódico, se recuerda esta frase de Pilar Manjón: "recordadlos, no con imágenes trágicas, sino cuando disfrutaban de la vida". Creo que es una frase que debería tenerse en cuenta, especialmente por las cadenas de televisión. Ya que para una persona que ha vivido un atentado como ese del 11-M no es plato de gusto volver a revivir siempre lo mismo. El día 9 de marzo estaba viendo las noticias de antena 3 (las del medio día que comienzan a las 15.00) y vi algo que me sorprendió gratamente. Estaban recordando el 11-M, pero no había una sola imagen de trenes, ni de las estaciones ni, sonidos de lo ocurrido aquel día. Solo se recordaba la tragedia y salía una madre que había perdido a su hijo, hablando de él. Considero que esa es una manera más constructiva de recordar aquel atentado sin que las víctimas vean las imágenes que ellos mismos vivieron en sus carnes. Yo no tuve la desgracia de tener que vérmelas en aquel atentado, pero si a mí misma me impresiona ver esas imágenes y oír las conversaciones y los sonidos que se oían en ese momento, no quiero saber lo que significará eso para una persona que lo haya vivido o, incluso, para un familiar.

 

José María Aznar, cuando intentó convencernos a los españoles de que la autoría había sido de ETA afirmó: “los autores de estos atentados no andan en desiertos muy remotos ni en montañas remotas”. ¡Cláro que no, los islamistas estaban en un piso de Leganés! ¡Incluso repartidos por diferentes zonas de la geografía española! entre Madrid y Granada. ¡Pretendían seguir atentando! Si los cuerpos de seguridad no hubieran actuado correctamente, los terroristas no se habrían inmolado en el piso de Leganés rodeados por los GEO. Habrían atentado una vez más en las vías del AVE y ,luego, habrían volado la Alhambra de Granada (según al Rojo Vivo, en la Sexta) además de lo ya sucedido aquel fatídico 11 de marzo de 2004.

 

Lo que tiene miga es que sabiendo esto, todavía haya gente dispuesta a calumniar a quien hizo las tareas encomendadas de la mejor forma posible.

 

Actualmente el PP no apoya la teoría conspiratoria pero no cierra el caso, siguen diciendo que todo lo que pueda aportarse para dar luz a lo sucedido bienvenido sea. Y lo dicen ahora, que ya ha pasado el juicio. ¿Qué más quieren?

 

Quienes tengan dudas de lo que ocurrió aquel día, quizá deban leer el libro “¡Matadlos!” de Fernando Reinares, experto en terrorismo internacional.

lunes, 4 de marzo de 2013

¿Es un perro demasiado nervioso o tiene ansiedad por separación?

¿Tu perro se pone demasiado nervioso cuando le vas a sacar a pasear? ¿Destroza los muebles y la casa cuando te ausentas? ¿Vacía la bolsa de la basura? ¿Orina o defeca en el suelo de casa, aun sabiendo que eso se hace en la calle?
Podríamos estar ante dos problemas totalmente diferentes y muy fáciles de confundir.
En un caso sería un animal muy nervioso y sin suficientes estímulos (aburrido) y en otro estaríamos ante un caso de ansiedad por separación.
En ambos supuestos conviene grabar al animal cuando esté solo en casa. Un animal aburrido, simplemente irá buscando tranquilamente, o quizá algo nervioso, algo que destrozar (para no aburrirse). Sin embargo, un animal con ansiedad por separación se mostrará muy ansioso (en casos extremos puede quedarse paralizado y babeando de una manera muy característica y con los ojos muy abiertos), podrá orinar y/o defecar en el suelo de la casa, y, si destroza algo, se observará cómo el animal se lanza hacia ello con una ansiedad tremenda. Incluso posiblemente los vecinos hayan mostrado su malestar debido a que el perro posiblemente llore, ladre o aúlle en tu ausencia.
En el primer caso la solución radica en sacar al perro a pasear lo suficiente. Lo aconsejable son dos paseos de una hora y otro de tres cuartos de hora como mínimo. En ellos el animal deberá correr y jugar hasta agotarse.
En los momentos que tenga que estar solo deberá tener juguetes que lo estimulen. Un buen juguete puede ser el Kong. El Kong debe llenarse con algún alimento que le guste al perro (ojo con las calorías) y debe de ser pegajoso, o por lo menos pastoso, para que al animal le cueste vaciar el interior. Estará horas jugando con eso y olvidará destrozar la casa. Existe un Kong adaptado para cada tamaño y raza de perro. Así que hay que asegurarse de que el perro tenga el Kong de su tamaño; si no, no podrá jugar con él por que sea muy grande o muy pequeño o, en el caso de los perros grandes, podría destrozarlo antes de tiempo.
Otro apaño más barato y más desastroso de recoger es ir metiendo trocitos de comida (cuidado de nuevo con las calorías) en trapos viejos haciendo nudos en ellos. Es decir, envuelves un pedacito de comida y le haces un nudo, donde hiciste el nudo vuelves a poner otro pedacito de comida y vuelves anudar, de manera que acabarás teniendo una bola llena de nudos con comida. Para el animal esa bola de tela con alimento en su interior es un juguete muy apetitoso. Así que estará horas y horas jugando con él hasta vaciarlo (por supuesto destrozando los trapos).
En el caso de la ansiedad por separación, una vez habiendo grabado al animal y sabiendo a ciencia cierta que ese es su problema, hay que plantearse las pautas a seguir. Normalmente con un DAP enchufado (o dos si la casa es muy grande) y dejándolo solo en períodos cortos, alargando el tiempo de soledad cada cierto plazo, se obtienen buenos resultados. Esto suele ser mejor hacerlo durante unas vacaciones largas, ya que no se soluciona en pocos días, y durante el tratamiento el animal no debe de estar solo más tiempo del recomendado en cada momento.
Es normal que tanto en el primer caso como en el segundo, en momentos como al llegar a casa, sacarlo a pasear (más en perros aburridos) o al marcharse (más en perros con ansiedad por separación), el animal dé muestras de estrés. Lo mejor es ignorarlo hasta que se calme y cambiar las rutinas. A la hora de llegar a casa no se puede cambiar la rutina, así que, en ese caso, lo mejor es ignorarlo, pero, por ejemplo, el perro sabe que cuando coges la correa significa que lo vas a sacar a la calle. Bueno, pues demuestra al animal que sacar la correa no significa siempre ir de paseo. Esto signigica que una vez puedes coger la correa y ponerte a ver la tele, otra coger la correa e ir a lavarte los dientes… Puede parecer raro, pero así llegará un momento en que el animal deje de ponerse nervioso al verte coger la correa porque asociará que la correa no siempre es sinónimo de paseo. En el caso de la ansiedad por separación, el animal se empieza a poner nervioso justo cuando empieza la rutina de antes de marcharse. Por ejemplo si tú por la mañana te levantas, te duchas, desayunas, te arreglas, coges las llaves y te vas, el perro empezará a mostrarse inquieto desde que te levantas. Cambia esa rutina todos los días. De manera que el perro no pueda saber que viene después. Por ejemplo, levántate, desayuna, dúchate, coge las llaves, arréglate y vete. El momento de marcharse y dejarlo solo es especialmente angustioso para estos animales; por tanto, oír el sonido de las llaves y ver que te pones el abrigo es clave porque es lo que les indica que te vas. Para solucionar este momento de angustia tan elevado se recomienda hacer algo similar que con la correa: Coger el abrigo y/o las llaves y ponerse a hacer otras actividades, como ver la tele, lavarse los dientes… llegará un momento en que el animal llegue a la conclusión de que ponerse el abrigo y coger las llaves no tiene por qué estar relacionado con marcharse.
Ninguna de estas pautas funciona por sí sola. Deben hacerse todas juntas (las correspondientes para cada caso). Hay que tener en cuenta que, a veces, se pueden presentar varias alteraciones del comportamiento juntas (estas dos o cualesquiera otras) y que, por tanto, habría que contar con la ayuda de un etólogo (psicólogo animal) para solucionar estos casos.

viernes, 11 de enero de 2013

El infierno del negocio de animales de compañía

Artículo publicado en revista Vegetus nº 19 de agosto de 2012:
 
El infierno del negocio de animales de compañía
 
A estas alturas todos los vegetarianos conocemos el sufrimiento que padece el animal al sacrificarlo para ser comido, tanto él mismo como sus derivados, pero ¿conoce todo el mundo lo que sucede con los animales de compañía?
 
A principios de enero fui a comprar la comida de Valentino (mi ardilla coreana), que fue adoptada por mí hace ya unos tres años y llegó a casa en un estado muy lamentable: Con una carencia de vitamina C (por lo que se le movían los dientes) y sin cola (según me comentó quien me la dio, por una pelea anterior al momento de ser adquirida en la tienda en la que estaba) Llevaba unos dos años viviendo con un chico en Córdoba, que no debía cuidarla bien, porque una carencia de vitamina C tan grande como la que tenía Valentino tarda en provocarse; además, a Valentino le encantan las naranjas. El caso es que al ir a comprar su comida, entré en la tienda de animales y vi una tortuga de agua (un galápago) en muy mal estado. Se la pedí al dependiente (sabiendo que posiblemente me la iba a regalar) Estaba en tan mal estado que el tendero no dudó en dármela gratis, aunque su precio ronda los 15€ (si son pequeñitas, como lo es esta). La tortuga venía completita, tenía: Carencia de vitaminas (avitaminosis), los ojos hinchados (debido a la carencia de vitamina A), carencia de calcio y una neumonía. La llevé inmediatamente al veterinario, para que diagnosticara alguna posible enfermedad, aunque la avitaminosis, la carencia de calcio y la neumonía eran muy evidentes para mí: La carencia de calcio hacía que su concha estuviera blanda y algo desconchada, y la neumonía, en tortugas de agua, hace que tenga problemas de flotación. Cuando los pulmones se llenan de mocos las tortugas de agua no flotan bien; en concreto, a esta se le notaba que tenía el pulmón derecho peor (más lleno de mucosidad), porque se escoraba hacia la derecha, cuando debería nadar totalmente recta. Por cierto, se llamaba Spooky; murió unos días después de Reyes de la grave neumonía que padecía.
 
Después de contar la historia de Spooky, tengo que añadir que el tendero intentó convencerme de que se curaría simplemente poniéndola al sol porque, según él, era una carencia de vitamina B (sí, me dijo B y no D). Por lo que creo deduzco que los conocimientos de este hombre sobre el cuidado de las tortugas dejan mucho que desear.
 
También he tenido la suerte (o la desgracia) de encontrar a Ángel. El mismo día que murió Spooky, por la tarde, iba por la calle y tras ver cómo una persona tiraba la basura oí un graznido que salía del mismo cubo. Y allí fui a hurgar en la basura para encontrarme con una ninfa macho desnutrida metida en una bolsa de plástico con algunos agujeros. Así que fue de cabeza al veterinario. Imagino que sería un “juguete roto” de Reyes. Es muy fácil llegar a una tienda de animales, pedir un animal y que te lo den. Nadie se preocupa de si eres apto para tener un compañero de las características escogidas y nadie se preocupa por si sabes cuidarlo o no. Si das el dinero que te piden, es todo tuyo. Imagino que alguien querría un pequeño loro para reirle las gracias y se encontró con que adiestrar un loro no es tan fácil como se pudiera pensar, aparte de que si la ninfa no es papillera (criada a mano) es tarea imposible. Imagino que Ángel no lo es, porque lleva ya tiempo conmigo y aún tiene mucho miedo.
 
Además de con estos dos bichillos, mi hijo y yo compartimos casa con Tecla y Yecla (dos gatas de la calle) que tienen un rinovirus (que les producen síntomas de resfriado de forma recurrente por haber venido de la calle) y Ninfita, un pez que me regalaron en una tienda de animales por haber gastado mucho dinero en comprar los accesorios necesarios para montar acuario de agua salada, con la finalidad de salvar a un bogavante que se fugó de una pescadería, pero este es otro tema.
 
Con las historias de Valentino y Spooky, quería demostrar que todos los animales lo pasan mal en las tiendas, pero que en algunos casos es más evidente que en otros.
 
Cualquier persona ve a una ardilla coreana sin cola ( con sangre o sin ella) y piensa:”Pobrecita ¿qué le habrá pasado?”, pero ve a una tortuga agazapada en un rincón y lo normal no es pensar: “Pobrecita, está enferma” quizá piense: “Estará descansando” Spooky llegó con los ojos hinchadísimos. Mi madre la vio un día después de haberla rescatado y pensó que la tortuga estaba muy normal. Para averiguar que una tortuga está enferma o sabes lo que tienes que mirar o no te das cuenta.
 
Las tortugas, los peces y algunos tipos de reptiles (los tritones, iguanas…) son los animales que peor lo pasan. Normalmente cualquier persona que no tenga conocimientos sobre este tipo de especies, no se da cuenta de que no están bien hasta que les vea muertos en los acuarios o terrarios.
 
Lo más grave es que este tipo de animales normalmente se venden enfermos (muchas veces con enfermedades mortales) como si estuvieran sanos. ¿Quién no ha tenido una tortuga, un pez, etc. que después de comprarlo le ha durado entre un día y una semana? Y habiéndolo tratado correctamente (o eso ha creído).
 
¿Cuántas personas tienen un galápago en agua fría y piensan que lo están cuidando bien? (también aplicable a los tritones tropicales) ¿Quién no conoce las famosas gambitas (gammarus) para tortugas? ¿Quién no le ha dado a su tortuga el bloque de calcio que se pone en el agua? ¿Quién no ha visto alguna vez un pez en una pecera en vez de en un acuario?
 
Aparte de que vender animales es una aberración, ya que los animales deberían ser libres por derecho, en las tiendas de animales no suelen decirte cómo cuidar el animal que estás comprando, mientras que en las asociaciones protectoras sí te lo dicen. La pena es que la tienda es un negocio y, si a su dueño le resulta rentable vender los animales en mal estado, lo va a seguir haciendo porque el dinero es lo que manda en estos casos.
 
Denunciar no sirve para nada. En el año 2004, siendo yo voluntaria en una protectora de animales, fui a hacer unas fotos y denuncié a una conocida tienda de animales que hay en el centro de Madrid, pero no creáis que sirvió de mucho. Los animales están igual de mal que estaban antes, sólo que ahora se cuidan más de que no se note tanto.
 
Nadie te dice que las tortugas de agua y los tritones tropicales no están bien en las tortugueras porque lo más fácil es que se mueran de una neumonía, ni que no alimentes a estos animales exclusivamente con gambitas secas porque eso no les nutre nada Los gammarus desecados (gambitas secas) no son un alimento adecuado para ningún tipo de animal y los animales alimentados con ellos sufren graves problemas nutricionales (hipocalcemias, raquitismo, deficiencias vitamínicas y de aminoácidos). Cuesta creer que lo vendan en todos los sitios como el alimento específico de las tortugas, puesto que las alimentadas con gammarus no crecen, se quedan raquíticas y enanas, ya que no portan más que grasas e hidratos de carbono, aparte de ser una fuente de quitina. Tampoco te dicen que el calcio ese que viene en bloque para poner en el agua no sirve de nada, ya que las tortugas no pueden absorberlo a través de la piel. Sólo la serviría si se bebiera todo el agua del acuario (o de la tortuguera en caso de tenerla ahí), pero, seamos realistas: ¿Qué tortuga hace eso? Ni las tortugas ni ningún otro animal es capaz de absorber el calcio por vía cutánea.
En cuanto a tener al típico pez de adorno en pecera, es un gran error, y más aún en el caso de los bettas (o luchadores del siam), ya que esos peces son de agua caliente y en las tiendas suelen tenerlos en agua fría y venderlos junto con las peceras (betteras las suelen llamar), porque al ser peces muy agresivos suelen recomendar tenerlos solos o con otros que no tengan colas de colores llamativos. También el carpín (el habitual pez dorado) se suele meter en pecera. El espacio reducido y la poca cantidad de agua hacen de estas peceras una tortura. La poca agua no solo se ensucia con rapidez. En caso de ser redondas (que también las hay cuadradas), el espacio de contacto entre el agua y el aire es tan escaso que se genera una constante falta de oxígeno. El entorno de estas peceras no le ofrece variación ni interés y no pueden esconderse de otros animales que habiten con ellos. (también aplicable a las tortugueras). Estos peces en general están hechos para nadar grandes distancias, y en una pecera solo pueden nadar en círculos. El mantenimiento de peces en peceras se basa en la creencia de que los peces tienen solo un segundo de memoria y que no recuerdan si han pasado por el mismo lugar antes o no. No me parece justo pensar esto. Quien haya tenido peces o haya podido observarlos de cerca, sabrá que son animales que tienen buena memoria, saben quién les da de comer y saben cuándo es su hora de comer; además, se conoce por lo menos un caso de un pez que ayudaba a otro a subir a la superficie para comer, documentado por Joan Dunayer. Así quedó demostrado que estos animales son capaces de ayudarse mutuamente: Blackie era una carpa dorada moor gravemente deformada, a la que le costaba mucho nadar y Big Red, una carpa dorada oranda más grande que sintió lástima de Blackie. Tan pronto como Blackie fue introducida en el tanque de Big Red, ésta comenzó a cuidarla: “Big Red observa constantemente a su nuevo y enfermo compañero, levantándo suavemente en su ancha espalda y nadando con él alrededor del tanque” informaba un periódico sudafricano en 1985. Siempre que la comida era esparcida sobre ellos, Big Red llevaba a Blackie a la superficie del agua para que los dos pudieran comer. El dueño de la pecera dijo que durante un año Big Red había estado mostrando esa “compasión”.

 
 
En las tiendas es habitual que se vean peces muertos en algunos acuarios.
 
En cuanto a otros animales, los pequeños mamíferos como son los pequeños roedores (hamsters, jerbos…), cobayas, conejos, ardillas coreanas, etc. se suelen vender con jaulas que necesitan un substrato de fondo de serrín o madera prensada, pero, sin embargo, no te lo advierten. Hay gente que mantiene estos animales en jaulas con arena de gato y esto es malísimo porque el polvillo puede causarles problemas respiratorios (asma), aparte de que estos animales pueden comerla accidentalmente e intoxicarse con los productos químicos que suelen contener.
 
La aves son otros animales que también lo pasan mal. Son fácilmente estresables y estar en los espacios pequeños donde las tienen, influye para que se autoarranquen las plumas (se autolesionan en general). A veces las venden con heridas en las patas, tan pequeñas que apenas son apreciables entre sus escamas, pero que tienen una pasmosa facilidad para infectarse. Es común que las vendan con enfermedades de hígado que, en estados avanzados, no tienen ni cura ni tratamiento posible.
 
En cuanto a perros y gatos es mucho más difícil que estén físicamente mal cuidados ya que, al igual que con los pequeños mamíferos, resulta más fácil apreciar a simple vista si están enfermos o no, porque enseguida se nota si están o no animados, si están demasiado delgados, etc., y además la gente suele estar más familiarizada con ellos. Aunque también hay que tener en cuenta que estos animales están metidos en jaulas y que no salen a pasear. Conozco el caso de una persona que compró un cachorro de perro que estaba metido en una pecera redonda porque era muy revoltoso. Le dio pena y lo compró.
 
Un factor de estrés importante es la masificación de animales en las jaulas. Los mamíferos son animales especialmente territoriales (sobre todo aquellos que no acostumbran a vivir en manada). Pongo el ejemplo de las ardillas coreanas: Teniendo en cuenta, que donde mejor están es en libertad (como todo animal), pero teniendo en cuenta que no vivimos en el mundo ideal y que muchos animales viven en jaulas, en el caso de las ardillas coreanas, los veterinarios de animales exóticos recomiendan que la jaula ideal para una ardilla coreana tenga este tamaño: 100x50x80 cm (ancho - fondo - alto), así que imaginad cómo tienen que estar las pobres en las tiendas, metidas en una jaula masificada, teniendo en cuenta que son animales solitarios por naturaleza.
 
La mayoría de animales que han pasado por tiendas suelen tener problemas psicológicos debido al espacio tan pequeño en el que han vivido y al estrés al que son sometidos. Especialmente los mamíferos y las aves hacen movimientos estereotipados (tics nerviosos), que son movimientos repetitivos, y rítmicos. Pueden ser autolesivos o no. En aves suele consistir en arrancase las plumas, balanceos, o regurgitar comida, especialmente si están solas en la jaula y, si se les pone un espejo, tratarán de alimentar al ave que se refleja en él. En mamíferos suele tratarse de movimientos como andar en círculo, perseguirse la cola, balancearse, autolesionarse…Los animales, igual que las personas, pueden morir de estrés (infarto), siendo las crías y los animales más viejos de cualquier especie los que más riesgo padecen. Por orden de mayor a menor peligro, los animales más susceptibles de morir por estrés son los peces, las tortugas, los pequeños roedores y las pequeñas aves.
 
Otro factor que aumenta las posibilidades de muerte en los animales es que en las tiendas jamás te indican qué hacer con el animal comprado, lo que acaba siendo un problema, debido a que un error cometido por la persona responsable de estos animales puede ser mortal para ellos. Lo más grave es que muchos animales acaban en manos de niños, bien o mal intencionados, que, como niños que son, no saben cuidar a los animales sin supervisión de un adulto. Los padres se gastan dinero en tortuguitas, peces y pequeños roedores que posiblemente acaben en tortugueras, peceras y jaulas pequeñas en las que no es recomendable que estén, debido al pequeño tamaño de tales estancias. Hay cuidados que un niño no puede dar a un animal ¿Cómo va a saber un niño que su animal está enfermo, si hay adultos que no saben diferenciar un animal enfermo de uno sano? Como el ejemplo antes citado de Spooky, la tortuga que rescaté.
 
Otro grave problema es que la gente no se informa de las características de los animales que adquieren en las tiendas y, como hemos dicho, en las tiendas tampoco ponen mucho de su parte para informar. La gente compra un animal y no sabe cuántos años va a vivir ni las necesidades habituales de la especie adquirida.
 
Es el caso de las cotorras argentinas que están invadiendo nuestro país. De repente una persona ve una cotorra argentina preciosa en una tienda (tienen un color verde muy vistoso) y decide comprarla sin saber cuánto vivirá, qué sonidos emite… En cuanto llega a casa la cotorra que le parecía tan mona, ya no lo es tanto, porque el animalito no pía sino que grazna, porque es un animal muy sociable y trata de llamar la atención de otras cotorras o incluso de la persona que se supone que la tiene que cuidar; pero claro, como en la tienda no le informaron de las características de este animal y esta persona no tiene por qué entender el idioma de las cotorras (para eso están los etólogos especializados en aves), lo más probable es que pierda la paciencia y suelte al pajarito para que vuele por ahí. Y así estamos, con cotorras argentinas por muchos de los núcleos urbanos del país, y además el Ministerio de Agricultura Alimentación y Medio Ambiente ordena sacrificar todas las que se capturen, en vez de poner sanciones a las tiendas de animales o a las personas que las compran para más tarde deshacerse de ellas.
 
El caso de las tortugas de agua es bastante dramático también: Además de enfrentarse a los planes de exterminio del citado Ministerio, se las suelta en hábitats que no les corresponden; por ejemplo, los estanques del parque del Retiro están plagados de ellas (¿pero no habíamos dicho que son de agua caliente?) También en el invernadero de la estación de Atocha hay un montón de tortugas abandonadas y muchas de ellas están raquíticas, debido a la falta de luz solar (vitamina D) y, como consecuencia, no fijan bien el calcio. Para comer reciben dos botellas de 33 cc llenas de comida de gato, que les echan los jardineros. Pero como hay tantas, se lanzan todas a la vez para conseguir unas migajas. Incluso muchas están infectadas por hongos.
 
Es lamentable y triste también el caso de los perros y gatos que, si tienen suerte, acaban viviendo en alguno de los muchos albergues de animales de nuestro país. Si no es así, se quedan vagando por las calles o, lo que es peor, cruzan sin mirar ¡o incluso acaban en autopistas! Aunque también algunos llegan a la perrera municipal, donde no les cuidan adecuadamente y son sacrificados.
Merecen una mención especial los perros de caza, sobre todo los galgos, aunque estos no se vendan en tiendas de animales, pero es tan cruel su destino… Cuando ya no valen para cazar, si el cazador decide cazaron bien se les cuelga directamente de un árbol por el cuello, si piensa que cazaron mal, se les pone en lo que llaman la máquina de escribir: son colgados por el cuello de un árbol de tal manera que las patas traseras pueden llegar a rozar el suelo los perros luchan desesperadamente por sobrevivir tratando de apoyar las patas en el suelo haciendo un movimiento similar a estar tecleando en una máquina de escribir). En algunas comunidades autónomas es obligatorio microchipar a todos los perros y gatos, que no en todas, aún así, especialmente en zonas rurales no se hace. Si el animal encontrado tiene microchip se podrá sancionar con una multa a la persona cuyos datos figuren en el registro, una vez leído el chip, siempre y cuando, ésta no haya denunciado la desaparición de su animal. Si no hay chip, no se puede sancionar a nadie.
 
Si quieres un animal de compañía, mejor adóptalo. Estos animales necesitan hogar y en la protectora elegida te sabrán aconsejar sobre los cuidados que necesitan. De hecho, no te dan ningún animal si no están seguros de que vas a saber cuidarlos. No sólo existen protectoras de perros y gatos, sino que también las hay de animales exóticos. La gran diferencia entre una tienda y una asociación de animales abandonados, es que en la tienda prima el interés económico y les da igual si el animal va a estar bien atendido o no. Sin embargo, en las protectoras se preocupan más por el cuidado que les puedas dar a los animales que adoptes, debido a que quien te va a dar el animal en adopción va a ser un voluntario que no va a recibir nada a cambio. Además, en las protectoras a los animales se les tiene cariño, lo que en las tiendas de animales no ocurre.
 
Estos animales necesitan hogar y al acogerlos estás colaborando para mejorar sus condiciones de vida, ya que en los albergues, aunque estén bien atentidos dentro de lo que cabe, se estresan y adquieren movimientos estereotipados, igual que en las tiendas, no precisamente por el espacio, si no porque son muchos animales y no hay tiempo suficiente para dedicárselo a todos. A diferencia de las tiendas de animales, los albergues dan atención etológica a los animales que lo necesitan. Dentro de sus posibilidades, los tienen en un estado de salud físico bastante bueno.
Una vez adoptados los animales cambia muchísimo su carácter. Conozco el caso de un perro llamado Narco, al que yo misma hice terapia (junto con otros voluntarios) por agresividad hacia otros perros en el albergue (algo muy difícil de solucionar teniendo en cuenta el estrés que se vive en un albergue de esas características). Aun así se pasaba el tiempo solo en la jaula (salvo en dos ocasiones, que entraron al albergue unas perras compatibles con él). El pobre estuvo tres años metido en el albergue. Narco es un Pitbull que, una vez adoptado, dejó de necesitar la terapia y dejó de atacar a los demás perros. Eso demuestra que la adopción les da tranquilidad y estabilidad. Los animales, en cierto modo son como los niños; necesitan una rutina. Saber lo que vendrá después les tranquiliza muchísimo. Y eso en una tienda o albergue es muy complicado de conseguir.
Por último, añadir que los animales que forman sociedades jerárquicas (como pueden ser los perros), necesitan tener una manada y, por tanto, un lugar en ella. Deben saber si dentro de esa manada tienen un papel dominante o si, por el contrario, ocupan el último lugar en el grupo. Y sometidos a posibles aglomeraciones como en las tiendas de animales eso no es posible, debido a que los animales más dominantes estarán en una continua pelea hasta matarse o que les separe alguien, ya que el perdedor nunca puede salir de la jaula. En los albergues se mezclan los animales según su carácter, pudiendo formar una manada. Si se les ve pelear, se les separa automáticamente y se les busca otra jaula donde puedan estar bien en grupo, salvo si los animales no son compatibles con ningún otro, como era el caso de Narco. Por lo que al problema de inseguridad se le añade el problema de soledad y el consiguiente aburrimiento, que se palia los días que van los voluntarios a cuidarlos. Sin embargo, en las tiendas los animales no salen de sus encierros hasta que alguien los compra.

sábado, 11 de agosto de 2012

¿Existe la normalidad?



Oscar Pistorius-2.jpg Oscar Pistorius

La normalidad es algo muy subjetivo. Según la RAE la normalidad se define como: “Cualidad o condición de normal”, y define como normal (teniendo en cuenta sólo los significados que interesan en este tema): ” 1) adjetivo. Dicho de una cosa: Que se haya en su estado natural, 2) adjetivo que sirve de norma o regla, 3) adjetivo. Dicho de una cosa: Que, por su naturaleza, forma o magnitud, se ajusta a ciertas normas de antemano.

Por tanto, la normalidad es todo aquello que se ajusta a la norma y lo que no se ajusta a la norma es lo raro. Según la RAE rareza significa: “1) Cualidad de raro, 2) Cosa rara, 3) Acción característica de la persona rara o extravagante” y define raro/a como (teniendo en cuenta el tema que nos ocupa):“  1) adjetivo. Que se comporta de modo inhabitual., 2) adjetivo. Extraordinario, poco común o frecuente., 3) adjetivo. Escaso en su clase o especie., 4) adjetivo. Insigne, sobresaliente o excelente en su línea., 5) adjetivo. Extravagante de genio o de comportamiento propenso a singularizarse.”

Aparentemente, raro suele tener una connotación negativa, que se aprecia en la 1ª.y 2ª definición. Aunque, tal como se aprecia en el resto de definiciones, desde la 4ª a la 5ª, esa connotación se esfuma.

Estaba leyendo las noticias en un conocido portal de Internet cuando me topé con esta noticia de Eurosport, en referencia a los juegos olímpicos:

“Pistorius hace historia y avanza en los Juegos

El sudafricano Óscar Pistorius, primer atleta amputado que participa en unos Juegos Olímpicos, vio realizado su sueño de competir con atletas normales y de clasificarse, además, para la segunda ronda de 400 metros de Londres 2012.”

Este atleta no tiene piernas y utiliza unas prótesis de carbono, en sustitución de sus piernas. Desde mi punto de vista esto le hace ser diferente, pero no raro en ninguno de los sentidos descritos arriba. La noticia dice que “…vio realizado su sueño de competir con atletas normales…” ¿Qué pasa que por correr utlizando prótesis de carbono se convierte en “el raro”?

Se considera raro a todo aquel que pertenece a una minoría, normalmente a esas minorías se las

margina, porque se salen de la norma ¿Pero quién pone las normas?

En España acariciarle la cabeza a un niño es una señar de cariño, pero en Vietnam se considera una muestra de desprecio.

Estoy convencida de que esta diferencia entre “normal” y “raro” tiene que ver con el miedo de la mayoría considerada “normal” hacia lo diferente. Así nacen los mitos sobre todo aquello que es diferente, tratando de entender lo que no se entiende causando más y más malos entendidos que no benefician a nadie y hunden a la minoría considerada “rara” cada vez más en la marginación.
Si todos fuéramos tan “normales” como pensamos… ¿no creéis que seríamos todos iguales? ¿Os imagináis un ejército de clones haciendo todos lo mismo? ¿No sería algo muy aburrido? Sinceramente, prefiero la variedad y la diferencia. Siempre puedes aprender algo de quien menos te lo esperas si te abres un poco, simplemente por el hecho de ser diferente, y no juzgar los actos de cada persona. Cada uno tiene sus reacciones y sus motivos para reaccionar de manera diferente ante las cosas. Todos tenemos vidas diferentes y todos tenemos experiencias diferentes y tomamos decisiones diferentes, las cuales nos llevan a ser quienes somos. Es muy fácil juzgar a los demás cuando no sabes, ni entiendes el motivo de su forma de ser ni de reaccionar. Es muy fácil marginar y llamar “raro” a alguien. Lo difícil es olvidar los prejuicios y acercarte a conocer. Porque para qué negarlo, a todos se nos cruzan prejuicios por la cabeza. Pero es la responsabilidad de cada uno apartarlos y dar una oportunidad aquel que es diferente para demostrar si realmente merece la oportunidad de acercarse o no. Al fin y al cabo ninguno de nosotros es exactamente igual que los demás, por tanto ninguno de nosotros es totalmente “normal”. Por tanto creo que lo primero que hay que tener en cuenta antes de juzgar si alguien es “normal” o “raro” es pensar en la capacidad de sentir que tiene ese individuo. Eso es lo más importante que nos une a todos los animales, tanto humanos como no humanos. Y sobretodo, cambiar la palabra “normal” por “habitual” y “raro” por “diferente”.